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Carolina Pallàs reclama situar la sostenibilitdad de la vida i la economia feminista al centro del futuro metropolitano

  • La Directora General de las entidades ha participado en la jornada ‘Diàlegs AMB 15+15’ en el Born Centre Cultural, dónde ha alertado sobre la “deuda de cuidados” y la precariedad residencial que sufren las mujeres.

  • Pallàs destacó que las dificultades de acceso a la vivienda son estructurales y se agravan en el caso de las madres solas y las mujeres migradas.

Barcelona –  

En el marco del decimoquinto cumpleaños del Área Metropolitana de Barcelona (AMB), el ciclo de jornadas “Diàlegs AMB 15+15” ha iniciado su recorrido estratégico para analizar los retos de la metrópolis del futuro. Una de las voces más destacadas de la sesión ha sido la de Carolina Pallàs Compte, Directora General de la Fundación SURT y de la asociación SOM LLAR, quien ha participado en la mesa redonda “Habitar y convivir: la evolución de las familias a la metrópolis de Barcelona”.

Durante su intervención, Pallàs ha puesto el foco en la transformación de los hogares metropolitanos —que ya suman 1,29 millones— y ha denunciado que el modelo económico actual se sostiene sobre una “deuda de cuidados” invisibles y no remunerados, asumido mayoritariamente por las mujeres.

La vivienda con mirada feminista e interseccional

Carolina Pallàs ha sido contundente al señalar que el acceso a la vivienda no es un problema neutro en términos de género. Mediante una mirada feminista interseccional, ha expuesto como la precariedad, la pobreza y la carencia de redes de apoyo se acumulan de manera desproporcionada en ciertos perfiles:

“Ser mujer, madre y estar sola supone un triple reto a la metrópolis actual. Las desigualdades no son puntuales, sino estructurales. Cerca de la mitad de las mujeres con dificultades para acceder a un hogar han sufrido discriminación directa, una cifra muy superior a la de los hombres”, ha afirmado Pallàs.

La Directora de Fundación SURT y SOM LLAR ha recordado que esta discriminación se manifiesta tanto en el mercado de alquiler como en la relación con las entidades financieras, empujando las mujeres con trabajos precarios o de origen migrante hacia la inseguridad residencial.

La economía feminista para una metrópolis sostenible

Ante una población que ya supera los 3,45 millones de personas y una tendencia al envejecimiento (con 200.000 hogares de personas solas de más de 60 años), Pallàs ha instado a reorganizar la economía metropolitana:

  1. Visibilizar el trabajo invisible: Reconocer el valor económico y social de las tareas domésticas que sostienen la vida.
  2. Combatir la feminización de la pobreza: Evitar que los recortes en servicios públicos se traduzcan en una sobrecarga de trabajo para las familias de clases populares.
  3. Romper las cadenas globales de curas: Proteger las mujeres migradas de especiales formas de explotación en el ámbito del hogar.

Pallàs hizo un llamado a las administraciones para adaptar los servicios públicos y las políticas de vivienda a la realidad de unos hogares cada vez más diversas y vulnerabilizadas, poniendo siempre la sostenibilidad de la vida en el centro del debate estratégico.

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